Sesión de Retrato SLOW
Retratos hechos con tiempo, sin prisas y con una mirada que te sabe leer.
Si el Fotomatón Premium es un espresso, la Sesión de Retrato Slow es un traje a medida. Se piensa, se corta, se ajusta y se cose para que te siente como un guante.
Aquí no buscas “una foto bonita”. Buscas verte de verdad.
Y para eso hace falta tiempo, conversación, intención… y alguien que sepa cuándo mirar y cuándo esperar.
¿Qué es la Sesión de Retrato Slow?
Un retrato con pausa, con calma y con intención, mucha intención.
Imagínatelo…
Estás terminando de preparar el macuto, repasas mentalmente la lista por última vez, asegurándote de no dejarte nada. En media hora has quedado con el fotógrafo. Tiras de la puerta de casa, coges el coche y, ahora sí, ya no hay marcha atrás.
Te has regalado algo que llevabas tiempo deseando: una Sesión de Retrato Slow. Te quedan dos horas por delante. Vas a olvidarte del estrés, de las prisas, de los mosqueos… Vas a dejarte llevar.
Es tu momento, y lo vas a disfrutar.
UNA SESIÓN SIN RELOJ
El Retrato Slow empieza mucho antes de encender la cámara.
Hay un trabajo previo donde tú y yo definimos, juntos, el sentido de la sesión: elegimos localizaciones, hablamos del vestuario, de lo que quieres contar, de las sensaciones que queremos recrear… y descubrimos el porqué de esa sesión.
Por eso, después, todo fluye con naturalidad.
A diferencia del Fotomatón Premium, aquí ni el día ni el lugar vienen impuestos. Los construimos juntos. Esto no es un “vengo y me haces fotos”; es una historia que creamos a dos manos.
CUÁNDO EMPIEZA LA MAGIA
Durante la sesión, yo te guío. Nos movemos buscando rincones donde tú estés cómodo: una pared, un banco, una barandilla, unas escaleras, un árbol…
Luego me toca moverme a mí: me acerco, me alejo, busco la luz, compongo, espero. Y tú simplemente estás: respiras, miras y sonríes cuando te apetece; mientras tanto, escuchas el chasquido de la cámara… y disfrutas de la experiencia.
No hay prisa. Es tu momento. Tu tarde. Ese rato que te has querido dedicar.
LO QUE TE LLEVAS
Una sesión de unos 90 minutos, con dos cambios de ropa y en una o dos localizaciones. Eso nos permite mostrar dos versiones de ti, dos matices, dos mundos.
Al final tendrás una colección de retratos auténticos, hechos a tu medida. Un mínimo de 50 fotografías editadas, cuidadas al detalle. Imágenes para ti, para reconocerte, para guardar.
Es tu momento, sólo para ti y quien tú elijas
Qué incluye la Sesión de Retrato Slow
El sesión de retrato slow incluye:
- 1h – 1h30 de sesión
- 2 looks o cambios de ropa
- 1 o 2 localizaciones escogidas contigo
- Un mínimo de 50 retratos editados
- Galería online para que te descargues las fotografías en alta resolución y en baja; y a color y en blanco y negro.
Pero claro, tanta calidad... hay que pagarla
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Sesión de Retrato Slow — 570 €
Una sesión a tu medida, para que la disfrutes, sin prisas y sólo con la compañía que tú decidas -
Reserva de la sesión — 250 €
Es necesario para empezar a trabajar en la definición de la sesión. El resto se abona al descargarte las fotografías.
Recuerda, el precio es por todo lo que realmente incluye y que ningún iPhone Pro Mega Guay te podrá dar jamás: mi mirada, mi tiempo, mi experiencia y mi implicación total durante todo el proceso.
Aquí no se paga por foto, ni por minuto: se paga por una sesión de retrato hecha desde el respeto a mi oficio.
Voy a ordenarte la información
La sesión que llevabas tiempo esperando pero nunca te atreviste a regalarte.
1. Antes de disparar: una entrevista personal
Necesito conocerte.
Saber qué quieres contar, en qué momento estás, qué te mueve, cómo eres.
Solo así puedo elegir contigo el lugar, la luz, el día, la hora y la energía que necesita tu sesión.
Es como tomarte medidas para un traje: si no es de tu talla, no sirve.
2. Entre 1 y 1h 30 min de sesión real
Sin prisa y sin reloj.
El tiempo suficiente para que aparezcan gestos auténticos, miradas que no salen en los primeros 10 minutos, y todo eso que necesita un poco de calor humano para aflorar.
3. Dos localizaciones que tengan sentido contigo
Elegidas con intención, no por bonitas.
Lugares que dialogan con tu historia, con tu carácter, con lo que vienes a mostrar. (Siempre que estén a una distancia razonable una de otra, claro.)
4. Dos looks con intención
No se trata de “traer ropa”.
Se trata de escoger bien: colores, texturas, energía.
Lo alineamos contigo, con el escenario y con lo que queremos contar.
Y si vienes con pareja, familia, mascota o instrumento, lo adaptamos con mimo.
5. Todas las fotografías editadas
Exacto: todas.
No hay fotos de primera y fotos de segunda.
Todo lo que tiene alma y sentido se trabaja, una a una:
- luz equilibrada
- tonos cuidados
- contraste afinado
- encuadre ajustado
- revelado digital artesanal
Las fotos no se filtran “por cantidad”, sino por honestidad.
Qué NO es la sesión SLOW
- No es una sesión rápida.
- No es una visita a un parque a "hacer cuatro fotos".
- No es posar sin alma.
- No es elegir entre 200 disparos vacíos, sin intención.
Esto es un retrato profundo.
Es una colección de fotos de esas que, dentro de 20 años, todavía te dirán algo.
Para quién es la sesión SLOW
- Para quien quiere verse bien… pero sobre todo verse de verdad.
- Para quien valora la fotografía como oficio y artesanía.
- Para quien está en un momento vital que quiere recordar como merece.
- Para quien entiende que esto no es cantidad: es criterio fotográfico.
Cómo funciona
Te dejo algunas claves:
- Rellenas el formulario (verás que es fácil y divertido).
- Te escribo para agendar una entrevista previa – un café, una videollamada o lo que encarte.
- Ajustamos detalles, escenarios, looks y día y hora.
- Hacemos la Sesión de Retrato Slow.
- En unos 15 días recibes toda tu galería editada.
Así de simple. Así de cuidado.
Si sientes que este es tu momento, que hay algo que quieres guardar, contar o simplemente mirar desde fuera…
👉 Rellena el formulario desplegable que tienes a continuación.
El resto, lo haremos juntos.
Formulario de Retrato Slow
Rellenarlo no te llevará más de 2 minutos. Y yo… intentaré contestar en menos de 24 horas.
Dos ritmos, una misma intención
Fotomatón Premium Vs Sesión de Retrato Slow
En Sonríaporfavor creemos que la fotografía debe acercarse a las personas, no poner barreras.
Por eso hemos creado dos formas distintas de vivir una sesión de fotos:
una más breve, fresca y espontánea; y otra más calmada, profunda y personal.
No hay una mejor que otra. Son propuestas diferentes para momentos, intereses y ganas diferentes. Al final, todo se reduce a eso: tiempo, ritmo y estado de ánimo.
Porque hay días en los que nos apetece un plan slow: sentarnos en un restaurante, que nos atiendan bien y disfrutar sin prisa de un plato elaborado.
Otros días, en cambio, preferimos algo rápido, algo menos elaborado: un fast food… pero que sea fast food del bueno.
Y oye, no pasa nada. La vida también funciona así.
Con el retrato hemos hecho lo mismo: una Sesión de Retrato Slow, tranquila, con pausa, donde todo fluye a su ritmo; y una sesión más ágil, fresca y fugaz, el fast food de los retratos —pero, insisto, fast food del bueno: el Fotomatón Premium.
Y aunque sean planteamientos distintos, ambos comparten lo esencial:
nuestra forma de entender la fotografía y mi forma de mirar, la de alguien que aún disfruta cuando la gente se emociona al verse.
A partir de aquí, eliges tú.